FANI

Mi Fani, mi guapa… Recuerdo cuando llegaste aquel 5 de abril a casa en tan malas condiciones, yo a penas tenía 5 añitos y que linda estabas cuando te aseamos, pero no podía imaginar que ese fuera el comienzo de 17 años de felicidad a tu lado. Poco a poco crecimos juntas, en vacaciones llorabas y te metías dentro de la maleta para que no te dejáramos solita y tus cosas eran las primeras que preparábamos para que supieras que venías tu también y ni un solo año te quedaste atrás; en mis noches de estudio, cuando todos dormían, tu siempre estabas ahí a mi lado calmando mis nervios, cuando enfermaba tu no sabías qué hacer para aliviarme… Toda mi vida la he pasado contigo y ahora que ya no estas, solo me quedan infinitos recuerdos, sobre todo en estas fiestas, ¡cuánto disfrutabas comiendo mantecados! Hasta estando malita querías un poquito…

 

Siempre recibimos de ti un amor incondicional, sin límites, lo diste todo desde el primer día de tu llegada y así te convertiste en una más de la familia, y ahora que no estás me es imposible acostumbrarme a tu ausencia bonita mía, no sabes el dolor tan inmenso que siento al no tenerte conmigo y sé que tú me ayudarás a superar esto porque no te gustaba ver a nadie mal y hacías todo por vernos felices, solo te faltaba hablar. Nunca has enfermado de nada y hace unos meses lo hiciste y estuviste a punto de morir pero conseguimos salvarte y ahora que has vuelto a enfermar por más que tu has luchado y yo hubiera dado todo por salvarte, no se pudo hacer nada; llegó aquella mañana del 10 de Diciembre (2012) que te dormiste en tu camita y no despertaste nunca más…

 

Pasan los días y nos sigue doliendo tu marcha como el primero, hasta Pumuki, el bebe que adoptaste con sólo 1 mes hace 4 añitos, llora por ti y te busca, y yo no sé como hacer para estar sin ti, aunque gracias a MASCOTAS FÉNIX has vuelto a casa, y desde entonces estoy un poquito más tranquila porque nunca más te irás y sé que desde esa urnita te encargarás de animarme y de que recupere las ganas de comer y aprenda a vivir sin tu cuerpo porque en mi corazón te llevaré siempre; y también desde mi porta cenizas, que vendrá conmigo allá donde yo vaya, ya que a ti te gustaba tanto ir de paseo. Cuida de Pumuki, que tanto le querías y él a ti también aunque a veces le quitabas la comida porque te encantaba comer a todas horas, y haz que viva al menos el mismo tiempo que tu e igual de sanito. Espérame allá donde estés blanquita mía, sé que un día volveremos a estar juntas y esta vez será para siempre, TE QUIERO Y ETERNAMENTE LO HARÉ Y RECORDARÉ EL RESTO DE MI VIDA CADA MOMENTO QUE PASÉ JUNTO A TI. UN BESITO TIERNO COMO LOS QUE TU DABAS, MI PRECIOSA FANI.

 

 
 
 
 
 
 
 
 

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